|
| |
Deseamos dejar bien claro quiénes NO somos y
lo que NO hacemos. De esta manera contestamos muchas de las dudas más comunes.
Sin embargo siéntase en la libertad de hacer preguntas y enviarlas a nuestra
dirección de Información General.

 |
No somos ni pertenecemos a una
"iglesia gay". Como creyentes, nacidos del Espíritu, somos parte
integrante de La Iglesia de Cristo y nuestros
nombres están escritos en el cielo. (Efe. 1:22, 23; 2:22; Heb. 12:23) La
iglesia es el cuerpo de Cristo, la morada de Dios a través del Espíritu,
divinamente señalada para el cumplimiento de su Gran Comisión. Reconocemos
que la Iglesia de Cristo es universal; esto es independientemente de
denominación y concilio. Aceptamos como verdad que en este momento existe a
través de todo el mundo hermanos en la fe. Por lo tanto, nuestra existencia
como miembros no es y nunca será un cuerpo independiente o único, aislado
de todo otro grupo de hermanos. Tampoco declaramos ser los únicos que
tenemos el conocimiento de Cristo. |
 |
No ministramos exclusivamente a homosexuales. Dios nos ha
permitido ayudar a muchas personas heterosexuales a encontrar el camino de
verdad y justicia, alcanzando así la salvación de sus almas reconociendo al
Señor Jesucristo como único y suficiente salvador. Hay que recordar que tanto
los hombres como las mujeres homosexuales tienen familia y amistades, la gran
mayoría de ellos heterosexuales y con las mismas necesidades espirituales. Si
solamente ministráramos a la comunidad homosexual estaríamos discriminando y
cometiendo el mismo error que intentamos enmendar. El Señor Jesucristo nunca ha
negado a nadie que se lo pida, su maravilloso y preciado don de salvación.
Aunque muchos de nuestros hermanos en la fe no quieran compartir junto a
nosotros es nuestro deseo el compartir con ellos siguiendo el mandato del
Apóstol Pablo; "…os ruego que andéis como es digno de la vocación
con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre,
soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos
en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un
cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza
de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un
Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos."
(Efesios 4: 1-6)
Guste o no guste a ciertas personas, seguiremos trabajando
por la gracia que nos fue dada y conforme a la medida del don de Cristo, "a
fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la
edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la
unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la
medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no
seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por
estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del
error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en
aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo,
bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan
mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento
para ir edificándose en amor." ( Efesios 4: 12-16) |
 |
No enseñamos "teología gay", mucho menos estamos
creando una nueva teología. Enseñamos y proclamamos el Evangelio del Señor
Jesús, las Buenas Nuevas de Salvación. La grande y maravillosa noticia del
cumplimiento magistral del plan divino para la redención del hombre en la
persona de Jesucristo, Dios encarnado. Que esta salvación es por la gracia de
Dios y puede ser nuestra por medio de la fe. ¿A caso es ésta teología,
"gay"? ¿Qué tiene de nueva? El que no concordemos con la
interpretación de algunas pocas palabras en el texto bíblico, no hace que la
verdad del evangelio deje de ser verdad, deje de ser la buena nueva de
salvación, o que ésta se vuelva menos poderosa y eficaz.
Como cuestión de hecho y en honor a la verdad, la gran
mayoría de los textos utilizados y las referencias que se utilizan en los
estudios que en esta página se usan provienen de fuentes tradicionales de
estudio bíblico utilizadas por los seminarios de teología en todas partes.
Algunos ejemplos de estos textos son; a.) Vine, W.E., Vine Diccionario
Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo,
(Nashville: Editorial Caribe) 2000, c1999., b.) Nelson, Wilton M., Nuevo
Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000,
c1998., c.) Carson, D.A.; France, R.T.; Motyer, J.A.; Wenham, G.J., Nuevo
Comentario Biblico: Siglo Veintiuno, (El Paso, TX: Casa Bautista de
Publicaciones) 2000, c1999., d.) Wiersbe, Warren W., Bosquejos Expositivos de
la Biblia, AT y NT, (Nashville, TN: Editorial Caribe Inc.) 2000, c1995., e.)
Douglas, J. D., Nuevo Diccionario Biblico Certeza, (Barcelona, Buenos
Aires, La Paz, Quito: Ediciones Certeza) 2000, c1982., f.) Good News Bible:
Today’s English Version, American Bible Society, (1992: New York, NY)
Biblia Hebraica Stuttgartensia., g.) Dios Habla Hoy - La Biblia de Estudio,
(Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998., h.) Reina
Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas
Unidas) 1998., i.) Sociedades Bíblicas Unidas, Reina Valera 1909,
(Impreso en Corea: Sociedades Bíblicas Unidas) c1999., j.) Socíedades Biblicas
Unidas, Biblia en Lenguaje Sencillo, (Miami: Sociedades Bíblicas Unidas)
c2000., k.) Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir,
(Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996., l.) The King James Version,
(Cambridge: Cambridge) 1769. y m. Biblia de Jerusalén edición española
impresa en Bilbao el 15 de noviembre de 1975.
Nos parece inadecuado, totalmente irresponsable y poco
cristiano el juzgar a todos los involucrados en la producción de estos textos
catalogándolos como "teólogos gay", sin conocer las vidas personales
de cada uno de ellos. |
 |
No pertenecemos a ningún movimiento secreto mundial, ni
estamos organizados o asociados a ningún grupo que desee apoderarse del mundo o
destruir a la sociedad heterosexual. Esa alegación es total y absolutamente
absurda, ridícula y sin sentido de lo real. No hay tal clase de unidad entre
aquellos que tuvieron al mas grande Maestro y líder en la historia de la
humanidad, quienes deberían dar el ejemplo o sea, La Iglesia, e intentan
hacerle creer a la gente que existe un movimiento organizado con un "plan
maestro" secreto para apoderarse del mundo y adelantar la
"agenda" gay. Nuevamente, eso es totalmente absurdo. Lo que si existe,
es una gran cantidad de grupos independientes, con una gama de intereses
particulares. Algunos comparten ideas particularmente aberradas que no apoyamos
y otros con intereses muy legítimos. Cada uno de ellos busca adelantar su causa
utilizando los medios que tienen a su alcance. Esta es la verdad mirándola
desde una justa perspectiva. No se debe generalizar y agrupar a todos bajo un
mismo grupo porque realmente no lo son.
Al grupo que sí pertenecemos es al
Cuerpo de Cristo, La Iglesia. Hemos sido lavados en la sangre preciosa del
Cordero de Dios. Confesamos y proclamamos Su Señorío y nuestra agenda
está escrita en Las Sagradas Escrituras; "Id por todo el mundo y
predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere
bautizado, será salvo;…" (Mateo 16:15-16a) |
 |
No somos inmorales. Entendemos que la Biblia es Palabra de
Dios dada al hombre y nosotros la aceptamos como única y total autoridad en
cuanto a toda doctrina y enseñanza. Es ella nuestra guía y a ella acudimos en
busca de dirección en asuntos morales y éticos. Sí, es posible que no
concordemos con la definición de "moralidad" que tienen algunas
personas. No podemos complacerlos a todos, pero sí tratamos y nos esforzamos
por complacer a nuestro Padre celestial y seguir Sus enseñanzas claramente
reveladas en Su Santa Palabra.
Cada uno de los homosexuales que intentan llevar una vida
cristiana sabe cómo se siente uno cuando lo critican y rechazan, aun las mismas
personas que en nuestra vida queremos agradar. Nacimos y crecimos en un ambiente
mundano que tiene favoritos y rechaza a otros. Pero como nadie puede ser el
mejor en todo, hemos sido todos ignorados, descuidados o rechazados por los
padres, los profesores, los entrenadores y por los amigos en alguna oportunidad. Ya que todos los seres humanos nacemos en pecado, Dios nos
rechaza hasta que somos aceptados por El en Cristo en el momento de la
salvación. Desde entonces todos hemos sido el blanco de Satanás, el acusador.
El nunca dejará de mentirnos acerca de lo indignos que somos ante Dios y ante
los demás. En esta vida todos tenemos que vivir con el dolor y la presión del
rechazo. No importa cómo sea nuestra vida, a alguien no le va a gustar.
Los
cristianos que aplastan a otros dañan a las personas. Los cristianos maduros no
se conducen de esa forma, porque saben que los creyentes no deben hacerlo. No estamos obligados a responder al rechazo controlando el
sistema, cediendo ante el sistema o rebelándonos contra el sistema. El sistema
que utiliza el mundo para determinar nuestra valía no es lo que determina
nuestro valor personal. Nuestra lealtad la debemos a Cristo no al mundo. En
Colosenses 2:8 Pablo nos enseña; "Mirad que nadie os engañe por medio
de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres,
conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo." El sistema
del mundo es muy influyente, pero no necesitamos responder a ese sistema, porque
no somos de este mundo, ahora estamos en Cristo.
En ocasiones tenemos la tentación de tomar el papel del
Espíritu Santo o de la conciencia en la vida de alguien cuando se trata de
aspectos en que las Escrituras no son específicas, como por ejemplo; "Los
cristianos no beben ni fuman" o "Debes tener 30 minutos de oración y
estudio bíblico cada mañana". Estamos convencidos que el Espíritu Santo
sabe exactamente cuando producir convicción en asuntos de conciencia. Eso es
parte del proceso de santificación que está a su cargo. Cuando tratamos de
ocupar el lugar del Espíritu Santo en la vida de otra persona, interferimos en
su batalla con Dios para dirigirla nosotros; y no estamos capacitados para esa
tarea. Al hacerlo, hacemos poco más que comunicar críticas y rechazo. |
 |
No enseñamos que Dios acepta toda clase de orientación
sexual. Si enseñáramos eso tendríamos que aceptar una serie de
comportamientos aberrados que sí están claramente mencionados en las Sagradas
Escrituras como por ejemplo; la pederastia, incesto, bestialismo, etc. Esta
clase de comportamientos pueden encontrarse incluso entre los heterosexuales y
los que practican estas cosa suelen defenderse diciendo que son "su
orientación sexual". Lo que sí enseñamos y proclamamos es que las
relaciones de tipo homosexual no son impedimento para pertenecer al cuerpo de
Cristo, siempre y cuando estas sean monógamas, responsables y basadas en el
amor entre adultos.
Dos personas del mismo sexo comprometidas mutuamente en un
pacto de amor ante Dios y ante los hombres, cuyas vidas estén consagradas a
Dios entre sí y busquen mantener una relación personal con el Salvador de sus
vidas son más que bienvenidas. No solo eso, les alentamos a vivir una vida
plena y fructífera, compartiendo la maravillosa experiencia de compartir con un
grupo de hermanos(as) en la fe, donde crecer, madurar y compartir las
bendiciones del Señor. |
 |
No deseamos ni necesitamos explotar el "status" de
victimas por ser homosexuales o por ser minorías como algunos desean hacer
creer a la sociedad, porque ni somos victimas y mucho menos minoría. Pablo lo
explica muy bien y mucho mejor de lo que podríamos hacerlo nosotros en Romanos
8: 31-39; "¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por
nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su
propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará
también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos
de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará?
Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además
está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién
nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o
hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por
causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de
matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por
medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la
muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente,
ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa
creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor
nuestro." Tal vez podremos padecer y ser victimas de las críticas y el
discrimen pero, ¿acaso pretenderemos ser mayores que nuestro Maestro? ¿Acaso
no sufrió El de lo mismo?
Por la Gracia de Dios somos sus hijos y amigos. Hemos sido
justificados y estamos unidos al Señor en espíritu, somos uno con El. Por
haber sido comprados con precio, pertenecemos a Dios y somos miembros del cuerpo
de Cristo. Al igual que todo cristiano nacido de nuevo, somos santos. Hemos sido
adoptados como hijos de Dios y tenemos acceso directo a Dios por medio del
Espíritu Santo. Por la obra de Cristo hemos sido redimidos y perdonados de
todos nuestros pecados. Resumiendo, estamos completos en Cristo.
¡ALELUYA! |
 |
No buscamos "confundir" y "neutralizar" a
las iglesias, mucho menos "difamar" y "estereotipar" a los
cristianos. Jesús claramente advierte; "…Todo reino dividido contra
sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no
permanecerá." (Mateo 12:25) Esta es una verdad universal. El mejor de
los proyectos fracasa si no hay unidad. Cuando hay división, ningún plan
prospera. Por ello Satanás causa divisiones entre los cristianos. Al
dividirnos, sospechar unos de otros y fijarnos en nuestros puntos débiles,
estamos violando el más sagrado principio del éxito colectivo: la unidad. Pero
ay del "… que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en
mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y
que se le hundiese en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por los
tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre
por quien viene el tropiezo!" (Mateo 18:6,7). Nuestro interés es que en todos exista
"una misma
cosa, y que no haya entre nosotros divisiones, sino que estemos perfectamente
unidos en una misma mente y en un mismo parecer." (1 Co 1:10) |
 | No escondemos la verdadera naturaleza de nuestros actos. De
hecho es el propósito de esta página el declarar públicamente nuestras
creencias y la razón de nuestros actos. Con todo lo expuesto en ella si aun
existieran dudas, estamos abiertos a recibir sus preguntas y contestarlas a
través de la misma. Irónicamente existe más tolerancia por parte de las
iglesias protestantes para el catolicismo y adventismo del séptimo día,
que para aceptar a cristianos homosexuales nacidos de nuevo. Solo para
mencionar algunos aspectos de los ejemplos mencionados el catolicismo
difiere y se aparta en tantos aspectos fundamentales del cristianismo que
difícilmente se le puede considerar parte de la fe cristiana.
El
catolicismo rinde culto a la virgen Maria, le llaman la Madre de Dios, enseñan
que nació inmaculada (sin pecado original), enseñan la ascensión de Maria
y que ella es mediadora entre Dios y los hombres (a pesar de que Jesús dijo
que El era el único mediador entre Dios y los hombres). Además enseñan
acerca del purgatorio, la infabilidad papal, culto a las imágenes (idolatría,
aunque digan que solo las veneran), canonización de santos, culto a los
santos y a los ángeles, la penitencia y el sacrificio de la misa para
mencionar algunas. Por otra parte el adventismo del séptimo día con su
sistema legalista desvía la fe en la obra de Cristo para apoyarla en las
obras.
Si usted amigo(a) y hermano(a) lee la declaración de fe que se
encuentra en nuestra página Web podrá darse cuenta de que nuestras
creencias son ciertamente cristianas. Solamente diferimos en la traducción
de unas pocas palabras en unos pocos versículos de la Biblia. Un estudio más
completo al respecto podrá encontrarlo en nuestra sección de estudios bíblicos.
|
 |
No buscamos "abusar" ni participar en el proceso
político de éste o cualquier otro país del mundo. Hoy en día se habla mucho
de que es tarea de los cristianos recuperar el dominio quitándolo de
manos de Satanás y (como dioses de derecho de este mundo, según algunos)
restaurar el planeta Tierra para que vuelva a ser el hermoso paraíso que fue
antes que Adán y Eva pecasen. Sin embargo, el hombre no ha perdido el dominio
que Dios le dio para señorear "… en los peces del mar, en las aves de
los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra
sobre la tierra." Por esto, hablar de restaurar el dominio al
hombre carece de significado. El problema no es la pérdida de dominio
del hombre, sino su abuso del mismo.
Jesús mostró claramente el contraste entre su reino y los
reinos de este mundo, e indicó que el dominio es algo bien lejano de la meta de
la salvación, cuando les recordó; "…Sabéis que los gobernantes de
las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas
potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera
hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que
quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el
Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida
en rescate por muchos." (Mateo20:25-28) Pero parece que hoy en día se le ha dado un nuevo
significado a la "Gran Comisión".
Una y otra vez se escucha en los
programas de radio y televisión al igual que en muchas revistas y libros que el
cristianismo está en camino para conquistar el mundo. "Es solo cuestión de
conseguir suficiente dinero," dicen, "para adquirir suficientes emisoras cristianas de
televisión, programas y satélites que saturen las ondas, y de organizar a
suficientes votantes conservadores para que sitúen a suficientes cristianos
calificados en cargos políticos clave." Y estas cosas son buenas, pues
deberíamos emplear todos los medios legales posibles para influir en el clima
moral para bien y mejorar el gobierno pero, deberíamos también recordar que la
organización política y la acción social, por si, nunca cumplirá la
"Gran Comisión". Debemos guardarnos de que "la limpieza de la
sociedad" no venga a usurpar el puesto de la predicación del evangelio de
Cristo.
Por lo que le toca al papel del cristiano respecto a cambiar
o gobernar este presente mundo malo, el silencio total de Cristo hacia un
malvado César y la corrupta y opresora presencia de Roma en Palestina contrasta
con sus constantes y punzantes reprensiones de los líderes religiosos de
Israel. Cristo solo mencionó a César en una sola ocasión; "Pues dad a
César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios" (Lucas 20:25)
Tanto Pablo, (Hechos 25:8), como Pedro urgen a los cristianos a como
"extranjeros y peregrinos"en este mundo "someternos"a los
gobiernos terrenales y a dar ejemplo de "buenas obras" (Romanos
13:1-10; 1 Pedro 2:11-20). Pero muchos hoy en día estan muy ocupados reclamando
sus derechos.
Aunque se debería buscar el crecimiento de la iglesia,
demasiadas veces esto llega a ser un fin por sí mismo, y el éxito llega a
medirse por la cantidad y no por la calidad. Llenar las iglesias
con "cristianos"cuya pasión sea llegar a ser la fuerza política
dominante en el mundo en lugar de llamar fuera del mundo a discípulos que se
sometan a la verdad que libera a los hombres sería para destrucción del
verdadero propósito de Dios. Es trágico que para un creciente número de
"cristianos" rescatar a los perdidos se haya transformado de
alguna manera en conquistar el mundo. Cristo jamás prometió que el
mundo sería ganado ni aún con el evangelio de su gracia; mucho menos tenía la
intención de que el arma de la iglesia fuese la acción política/social. |
Nuestro objetivo es estimular a todo creyente a cultivar una
relación estrecha con el Señor Jesucristo. Pretendemos disipar los mitos y
mentiras diseminadas desvergonzadamente por algunos extremistas
"cristianos" para impedir que los homosexuales, lesbianas, bisexuales
y transgéneros se acerquen al reino de Dios.
Nuestra misión es alcanzar a toda vida posible alrededor del
mundo y proclamar las buenas nuevas del amor incondicional de Dios para todo
aquel que en Él crea, tal cómo enseñara Jesucristo en su ministerio terrenal.
Además, estimular la adoración divina, el reconocimiento de la Gloria y
Santidad de nuestro Dios y edificar a los santos para la obra del ministerio.
Estamos determinados a romper los lazos de la tiranía
legalista y rescatar las Sagradas Escrituras de aquellos que la usan para herir
y esclavizar.

© 2004 Concilio
Asambleas
Cristianas Eliam, Inc. Todos los Derechos Reservados
|